Despersonalización y desrealización: entrevista a Lina Skantze
Por Felipe Lillo Climent · Psicólogo clínico · DPDR: Siguiente Paso
¿Qué ocurre cuando sabemos que estamos aquí, pero no conseguimos sentirlo? ¿Por qué la despersonalización puede continuar incluso cuando el peligro inicial ha pasado? ¿Y qué papel tienen el miedo, la vergüenza y las relaciones en este proceso?
En una nueva conversación para DPDR: Siguiente Paso, entrevisto a Lina Skantze, psicoterapeuta que trabaja en Estocolmo, Suecia, sobre algunas de las experiencias más difíciles de explicar a quienes nunca han vivido despersonalización o desrealización. La conversación es en inglés y está disponible con subtítulos en español.
Entrevista en inglés · 45 minutos · Subtítulos en español
Saber que algo es real y no sentirlo real
Una de las experiencias más desconcertantes de la desrealización es esta separación: sé que el mundo que me rodea es real, pero no lo experimento como real. Lina explica esta diferencia utilizando un ejemplo cotidiano: reconocer una estación de tren y, al mismo tiempo, sentirla extraña o distante.
Durante nuestra conversación exploramos la distancia entre la comprensión intelectual y la experiencia emocional y corporal. Esta distinción importa porque alguien puede entender muy bien sus síntomas y, aun así, seguir sintiéndose desconectado. La explicación es un punto de partida, pero no siempre transforma por sí sola la vivencia.
¿Por qué puede persistir la DPDR?
Lina plantea que, en algunas personas, la desconexión puede convertirse en una respuesta aprendida que se reactiva frente a señales de amenaza o incertidumbre. También hablamos del carácter predictivo del cerebro: cómo experiencias anteriores pueden influir en lo que anticipamos del presente.
Esto no significa que todas las formas de DPDR tengan una única causa. La historia de cada persona, sus condiciones actuales, el pánico, el estrés y otros factores merecen una evaluación cuidadosa. De hecho, parte de la conversación gira en torno a una pregunta importante: ¿es posible sentirse seguro si intelectualmente creemos estarlo, pero nuestro cuerpo todavía no acompaña esa idea?
Cuando empezamos a temer la propia desconexión
Un momento especialmente interesante llega cuando hablamos de quienes, después de experimentar DPDR, empiezan a temer cualquier señal de que pueda reaparecer. La atención se dirige entonces una y otra vez a comprobar cómo se sienten, si siguen conectados o si el mundo parece suficientemente real.
Lina describe este fenómeno como una especie de miedo a la propia disociación. Desde mi experiencia clínica, es importante distinguir entre recursos que nos ayudan a ampliar la vida y estrategias que, si se usan rígidamente para comprobar o eliminar sensaciones, pueden convertirse en parte del mantenimiento del problema. Si reconoces este patrón, puedes profundizar en por qué comprobar si te sientes real puede mantener la despersonalización.
Vergüenza, aislamiento y relación terapéutica
Hablamos también de algo menos visible: la vergüenza que puede aparecer cuando una persona teme que nadie comprenda lo que está viviendo. A veces no es solo el síntoma lo que duele, sino el temor a ser juzgado, malinterpretado o rechazado al contarlo.
Lina propone pensar cómo la vergüenza y la desconexión pueden alimentarse mutuamente: cuando nos sentimos extraños, puede costar acercarnos a los demás; y cuando nos aislamos, perdemos experiencias de contacto que podrían resultar reparadoras.
En la entrevista comparto también cómo encontrar a una profesional familiarizada con la DPDR cambió mi relación con la vergüenza que sentía al hablar de mis síntomas. La seguridad en la relación terapéutica, la ausencia de juicio y, en ocasiones, incluso el humor pueden abrir posibilidades diferentes.
Enfoques terapéuticos: sin respuestas únicas
Conversamos acerca de los recursos corporales, las estrategias cognitivas, la corregulación y algunas perspectivas sobre el trauma y la disociación. También aparece Deep Brain Reorienting (DBR) como uno de los enfoques que Lina conoce y utiliza. Lo presentamos como parte de la perspectiva clínica de Lina. Su presencia en esta conversación no demuestra su eficacia específica para la DPDR ni lo convierte en una recomendación para todas las personas.
Una idea recorre toda la entrevista: una técnica puede ser útil o no según la situación y el momento. No se trata de oponer cuerpo y cognición, sino de comprender qué necesita cada persona y qué función está cumpliendo cada intervención.
¿Es posible volver a sentirse conectado?
Hacia el final, le pregunto a Lina qué diría a alguien que lleva meses o años sintiéndose irreal y teme que su experiencia no cambie nunca. Hablamos de neuroplasticidad, de buscar apoyo y de abrir espacios para experiencias nuevas.
No existen garantías individuales ni plazos universales de recuperación. Pero la persistencia de los síntomas no significa que todas las posibilidades estén cerradas. Podemos aproximarnos a la DPDR con conocimiento, paciencia y una perspectiva más amplia que la vigilancia constante de lo que sentimos.
Te invito a ver la conversación completa y compartir qué parte te resultó más útil o qué preguntas te gustaría explorar en una próxima entrevista.
Sobre esta entrevista
Entrevista realizada por Felipe Lillo Climent, psicólogo clínico y creador de DPDR: Siguiente Paso, a Lina Skantze, psicoterapeuta que trabaja en Suecia. La conversación aborda despersonalización, desrealización, disociación, vergüenza, seguridad y posibilidades de cambio. También hablamos de su libro Frånvaro av närvaro – om dissociation och vägen tillbaka, dedicado a la disociación y las posibilidades de volver a conectar. Puedes conocer más sobre su trabajo en la web de Lina Skantze.
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Si la desconexión, el miedo o la vigilancia constante están interfiriendo con tu vida, podemos explorar qué te ocurre y qué acompañamiento necesitas. Conoce mi enfoque de terapia online para despersonalización y desrealización.
Sesiones online de 50–60 minutos · 95 € · Español e inglés.
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Este artículo es divulgativo y recoge una conversación clínica. No constituye diagnóstico ni tratamiento personalizado.
